17 de febrero de 2010

Necesidades vitales

A veces tengo esa necesidad de escribir.
No de escribir en un teclado, ni la de escribir en el sentido de expresar conceptos o sentimientos.
Necesidad de escribir fisicamente.
Es observar el trazo de tinta que sigue a un bolígrafo al ritmo exacto que yo marco.
Es observar los trazos sucederse, y esmerarme porque resulten bonitos o elegantes.
Es la necesidad vital de crear un vínculo real con una hoja de papel, una paz interior como de sentirme comprendida por el plástico.
Y algún día terminará por ser indispensable para mi.

31 de enero de 2010

Luna Llena

Luna llena esta noche, y me atormenta el recuerdo de unas manos que se deslizan.
Luna llena, y toda mi piel se eriza, con ese tacto tan característico, y ya no es suave, no.
Son hilos de pensamiento, se cruzan y entrecruzan, se agarran y se sueltan, siguen avanzando, hacen formas, círculos y cuadrados, y al final la respuesta es siempre la misma.
Sí, piensa, piensa, maquina cerebro mío, sigue girando en torno a imágenes, sigue girando en torno a la luna llena invernal, sigue dando vueltas, y vueltas, y más vueltas, porque es todo lo mismo, y por más que gires, el mundo girará igual.
Son manos que acarician, y se deslizan sobre otra piel que se eriza, otro tacto diferente, también, manos que recorren un camino impensable, unas manos traicioneras, que me engañan, y se esconden de mi, unas manos que no me pertencen, pero son mías, mías, y las siento acabar mis extremidades.
Son unos ojos, otros ojos, dos ojos, que brillan en la oscuridad, que se cierran, se abren, se cierran y se abren, siguiendo el ritmo de un aliento interrumpido. Son ojos que me ven, y me miran, me observan, pero me olvidan, son mis ojos, míos, pero no los siento en mi cara, no los siento en mi cuerpo.
Son palabras, palabras blancas, que me hablan, me piden perdón entre suspiros, y yo se lo concedo, porque son mías, son mis palabras, en boca de nadie, en boca de todos, en el aire, soplando con el viento, entre los granos de la arena, hasta que se las lleve el mar.

26 de enero de 2010

260120101939

"Qué hermosa",
dice,
¡Qué hermosa!
Y sus dedos se resbalan dibujando caminos.

"un paseo de vapor",
dice,
y los cristales empañados
crujen a su paso.

Poco a poco va dibujando,
recortando siluetas,
y da forma al aire, y da forma al agua

La nieve tras los cristales,
y sus estrellas de plata,
"¡Qué hermosa!",
dice,
qué hermosa,
y es el reflejo solo
de su alma.

7 de enero de 2010

Desde Ground Control II

- Tras varios días de reflexión, de pensar, de sacar conclusiones y sopesarlas, finalmente lo he decidido. Nada.
- ¿Nada?
- Exáctamente. Nada. No se hará nada. No al menos bajo mis órdenes.
- Pero, señor, no vamos a tener otra oportunidad para contactar con su nave tan buena como esta.
- Lo sé.
- Pero, ¡Podríamos perderle! ¡Para siempre!
No contestó.
Su subordinado abandonó la sala, resignado, "nada".

Así es. Como si las noches en vela, las largas tardes de interminable café y los dolores de cabeza no hubieran tenido valor alguno.
"Pero sí que lo tienen".
Aunque la conclusión era tan sencilla como "no actuar" o "nada", llegar a ello había sido la auténtica odisea.
"Y además..." Y además el simple hecho de "nada" podía desencadenar suficientes acontecimientos por si solo.
Y la culpabilidad de no intervenir era tan grande como el miedo a dar el paso equivocado.

-Feliz cumpleaños, blog ^_^

6 de enero de 2010

612010 03:37

No puedo dormir.
"¿Por qué?"
-Silencio-
"¿Es porque mis ojos ya no están ahí para observarte dormida? Para cuidar de tu respiración, para ver como tu pecho se mueve acompasadamente bajos las sábanas, para admirar otra vez la calidezde tus ojos cerrados, y esa expresión de inocencia de tu boca."
No.
-Dejó pasar un par de minutos, pensativo-
"Ah, ya sé. Es porque cuando cierras los ojos recuerdas el color de los mios. Recuerdas como brillan bajo la luz del sol, y lo ávidos que se vuelven bajo la luz de la luna, para no perderse ni un instante."
-Sonrió en vista del silencio de su interlocutora-
No, claro que no.
"Entonces, ¿por qué no puedes dormir?"
-Qué pregunta tan difícil-
No puedo dormir porque tengo miedo de que pase el tiempo. Tengo miedo de que mañana sea, efectivamente, otro día. Tengo miedo de que el mundo siga dando vueltas, despertarme, y ver que no ha esperado por mi.
-Había tomado su tiempo para responder, pero, al hacerlo, exhaló un largo y meditado suspiro, para controlar sus propios sentimientos-
"Pero, eso es lo único que los seres humanos siempre podremos tener por seguro. Siempre va a haber un mañana. Mañana siempre va a estar ahí para nosotros, o, al menos, con nosotros. El paso del tiempo es inexorable."
Ya lo sé.
-Fue fría. Silencio otra vez-
"¿Ya no piensas en mi?"
-Inquirió al fin, controlando la amargura de sus palabras-
Eso también me da miedo.
-Reconoció-
"¿El no pensar en mi?"
No.
Tú.

Tú me das miedo también.

3 de enero de 2010

Cuatro flores que eres tú.

Cuatro flores blancas, que huelen a ti, saben a ti, y se parecen a ti, porque al fin y al cabo, eres tú.
Cuatro lirios que quise deshojar, para regalarte su perfume, y su tacto sedoso.
18 dulces pétalos que nadaron hasta ti, y que tú acariciaste con tus yemas mimosas, los besaste, y supiste que aunque fuesen tú, entonces, también eran yo.
De esos cuatro lirios, sobrevivieron dos, que quise cuidar y admirar, encerrados en su cajita de cristal, inundados por un agua tan común, que ni lo merecían.
El momento en que la belleza se vuelve muerte llegó también para los dos solitarios lirios que yo guardé, y sus pétalos marchitos se inclinaron, quizás cansados de llevar a cuestas ese color marrón nuevo y doloroso.

¡Qué irónica es la vida! Y, ciertamente, aún más lo es la muerte, prematura, quizás, o tan sólo inesperada.
Dos lirios, dos, como tú y yo, yacen muertos y abrazados todavía, en mi ventana, y recalentados por el sol.

P.S: Para que te guardes en mi cajita de los recuerdos, al lado de alguna corbata y papeles perfumados y con los bordes quemados.

-Me gusta escribir mientras me baño en agua calentita.

1 de enero de 2010

Tus ojos de vidrio.

Tus ojos de vidrio
cubiertos de una fina capa de hielo
me observan,
así, así,
en silencio,
fríos, opacos,
preguntan a mis respuestas blancas
¿Quién soy?
Mi reflejo en tus cristales, quizás
un algo más,
con vida propia, como independiente.
Casi invisible,
y sin embargo,
soy todo lo que ves
más allá de tus ojos muertos.

- Feliz 2010 a todos.

15 de diciembre de 2009

Desde el espacio II

Vacío.
Frío y oscuro vacío.
"Hola" (y un eco repetía "holaholaholahola...", hasta deshacerse en su mente)
¿Alguien me oye? (y otra vez el eco "oyeoyeoyeoye...")
No.
Nadie le oía.
Hacía ya mucho tiempo que Ground Control no le enviaba señales, mucho tiempo que era incapaz de hacer que toda aquella aparatosa maquinaria de su nave se comunicase con cualquier forma de vida, incluso con aquella que nunca sería capaz de entender.
Estaba cansado de los puntos de luz.
Puntos de luz si cerraba los ojos, blancos, amarillos, rojos, azules, luz.
Puntos de luz en la estrechez de su cubículo.
Puntos de luz en su memoria.

Soñaba, a pesar de todo, con volver.
Con reencontrarse con su familia, soñaba sobre todo con pisar la tierra, respirar el aire limpio, y sentir la lluvia mojar su cuero cabelludo, provocando esa sensación de pesadez que se terminaría resbalando por sus mejillas, impregnando su piel con ese olor de fresca humedad.

Su mente devolvió el eco de estos pensamientos, como si de palabras se tratase, y se conformó con observar un poco más el Universo, mucho más cerca de lo que jamás estaría de él, y mucho más lejos de sí mismo de lo que jamás podría cambiar.

Perdido.
"Y quizás para siempre"
En el espacio sideral.

13 de diciembre de 2009

Haiku

El haiku es una forma de poesía tradicional japonesa que deriva del haikai. Esta forma, el haikai se asoció con otra, llamada renga, y nació una nueva forma de poesía conocida como haikai-no-renga, que era una sucesión de haikai que generalmente trataba temas cómicos. El primer poema del haikai-no-renga se conocía como hokku, que con el paso del tiempo y el uso de diferentes autores, se independizó del haikai y tomó un caracter más espiritual, lo que hoy conocemos como haiku. De esta manera, en el haiku son recurrentes temas que se refieren al paisaje, a las estaciones, a la naturaleza, etc; y se caracteriza por la sencillez de su estilo.
El haiku consta de tres versos sin rima que se componen de 5, 7 y 5 sílabas (tradicionalmente moras) respectivamente.

Original:
古池や
蛙飛びこむ
水の音

Lectura:

Furuike ya
kawazu tobikomu
mizu no oto


Mi traducción:
En el viejo estanque
una rana brinca,
música de agua.

Famoso haiku de Matsuo Bashô (1644-1694), uno de los más célebres escritores de esta forma de poesía tradicional japonesa.

Original:
海音は
塀の北也
夜の雪

Lectura:

Umi oto wa
hei no kita nari 
yoru no yuki


Mi traducción:
El sonido del océano
es el muro del Norte
en la nevada noche.

De Kobayashi Issa (1763-1828).

Pero no sólo autores asiáticos han cultivado la escritura del haiku, en castellano encontramos al uruguayo Mario Benedetti (fallecido este mismo año, por cierto) quién escribió Rincón de Haikus (1999), del cual rescato tres:

"Las hojas secas
son como el testamento
de los castaños"

"La mariposa
recordará por siempre
que fue gusano"

"Pasan las nubes
y el cielo queda limpio
de toda culpa"

Octavio Paz y Jorge Luis Borges escribieron este género en castellano también, Ricardo Martínez-Conde en gallego, y en inglés, Richard Wright y Raymond Roseliep, entre otros.

Por mi parte, recientemente comencé a escribir haiku, así que aquí os dejo cuatro (tres de ellos encadenados) de hace apenas unos días:

"Cuando la flor
depierte en primavera
nos sonreirá"

"Ese susurro
del viento cuando pasa
será tu sueño

y las lágrimas
de nuestro dulce sauce
volarán lejos

alcanzando el mar
triste y envejecido
de nuestras vidas"

¿Alguien se atreve a escribir más? ^_^

12 de diciembre de 2009

Desde el Infierno II

"El cielo, el papel, mi mente.
Todo es blanco"

En frente de aquel trozo de maldición se arremolinaban sus pensamientos, dando vueltas y girando como el humo que envolvía sus dedos hacía apenas unas horas, mientras contemplaba los rascacielos desde su ventana.
"Quizás es eso"
Sí, quizás era eso.
Quizás era la imponencia de los grandes edificios, el ruido de la gran ciudad, la frívola modernidad la que la paralizaba. Sus pensamientos corrían, hilos curvilíneos de ideas que se retorcían y se anudaban entre sí, una corriente continua de actividad que no podía exteriorizar.

Ch-ch-ch-ch-changes!

Después de haber cambiado por completo la apariencia del blog y de haber añadido un par de cosillas (en la columna de la derecha, las etiquetas,...) espero tener ánimos y cosas que contar para actualizar más a menudo.
Mientras, os dejo con una canción de Bowie, la del título, para que os haga compañía (:

22 de marzo de 2009

Felicidad efímera.

Etérea luz que oscila
entre la vida y la muerte
mi cruel dolor mira
lejana e inconsciente.

Fuera, mucho más allá,
más allá del cielo y de la tierra,
en mi alma todavía suenan
las últimas notas de tu voz.

Mi corazón se deshoja,
libre de escoger su destino,
desconsolado su camino forja,
por las sendas del olvido.

Mis sueños mas osados,
vi ya casi cumplidos,
mas el engaño y la mentira
dejaron mis deseos destrozados;
pues la verdad no residía,
ni en palabras, ni en miradas,
solo aquello sobrevivía
bajo la llama que ahora mi corazón apaga.


-Y esta es la última mano que voy a echar al baúl de los recuerdos por hoy.

Azul con sabor a sal.

Grises y azules
cubren mis ojos,
aquellos de los que huyes
y en los que haces destrozos;
apoya tu cabeza en mi hombro,
acuesta tu pena en mi regazo,
busca en tu interior, en el fondo,
consuélate en mi abrazo.
No te preocupes
si
las lágrimas caen por mis mejillas.
Descuida
cuando
tus palabras rompan mi corazón,
no pienses ya en mi,
pues yo
cuidaré de los dos.


-Nuevamente, algo que escribí hace un tiempo. No me convence demasiado.

20122008

Suave, ligera e insalvable. Así era la esencia que caía lentamente, levemente, cortando el aire en su dulce balancear, libre de ser sujeta por nada ni nadie.
Aquella pluma no vivió para contarlo.
Desde el fatídico momento en que se había desprendido del ala izquierda de aquella paloma que aún veía a lo lejos, su destino había sido elegido.
Cuando su pequeño cuerpo tocó la superficie empedrada, no sonó ningún "crack" que indicase alguna mortal fractura en el nervio central, no, fue mucho peor.
Dejó de sentirse flotando en el aire.
Se le cortó la respiración.
Su alma se partió en mil pedazos y supo que no podría volver.
No volvería a volar.
No volvería a ser lo que era.
De hecho, no era nada.
En ese insignificante momento de reflexión, un niño que correteaba por allí desvió su trayectoria, y sin siquiera darse cuenta, la pisó.
Tampoco se oyó ningún "crack" esta vez, pero la pluma se echó a llorar.
Se sentía como.. "como una mariposa sin alas cayendo".
Pero la verdad es que ella ya había terminado de caer.
Y había sido pisoteada.

[..羽無き蝶 落ちるImageを..]


-Mejor que no subir nada nuevo, subo algo de hace un tiempo. A pesar de que hayan pasado los meses, puedo leerlo, y creo que siento lo que sentí al escribirlo. Quizás no sea ninguna maravilla, pero a mi eso me consuela. Bastante.

14 de marzo de 2009

Quizás debería actualizar.

O quizás no.
¿Qué sentido tiene escribir cosas cuándo soy incapaz de sentirlas, incapaz de sacarlas de algún lugar más allá de mis manos?
¿He vuelto a romperme?
Hace días que soy incapaz de escribir algo.
Ya sé que tampoco eran maravillas lo que publicaba aquí, pero igualmente me servían para desahogarme, y parece que ahora se está quedando todo dentro.
Eso tampoco es bueno.
En fin, me despido por el momento, prometo obligarme a mi misma a escribir algo, aunque sea para que esto deje de criar polvo..