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25 de febrero de 2014

Otras cosas


la piel que yo adoro es una tierra virgen
un terreno húmedo sin trabajo
de piedra y matojo fácil
tierra revuelta
de terruños carbonáceos
la piel que yo adoro tiene el calor de la pasión coronaria
del latido profundo y contundente de los truenos y tambores durante la batalla
de telúrico poder incansable
la piel que yo adoro tiene el sabor amargo de la hierba
el regusto extraño del otoño desflorado
es la senda pedregosa en la ladera despeñada
tras la que se oculta el sol

4 de febrero de 2014

Lejos, muy lejos I


El Emperador guarda su juego de té en un rincón apartado. Se pregunta con los ojos, ¿dónde se habrá escondido? Sabe que me encontrará en las tinieblas de sus sueños, pero cuando quiera agarrarme con los dedos me desvaneceré como el humo, como la niebla de la mañana.

¿Le preocupa eso al Emperador? 

Todavía no lo sabe. Por ahora, le basta cerrar los pesados párpados para bucear hasta el fondo de su alma, donde me guardó desarmada para recolocar mis piezas cada madrugada.

8 de mayo de 2012

Promises, promises

Voy a escribirte un soneto
para que lo leas y pienses
lo estúpida que soy escribiéndote sonetos.
Pero voy a ser sincera:
nunca me has inspirado nada bueno.
Así que voy a escribirte un soneto
y vamos a regocijarnos en los buenos tiempos,
si es que algún día los hubo,
y así yo puedo redimir el pecado
de no haberte escrito ninguna palabra
y de no haberte cantado ningún verso.

Voy a escribirte un soneto
porque nunca he escrito un soneto.
Así que escribiré algo que nunca he escrito
para un lector que nunca me ha leído
esperando algo que nunca ha ocurrido.


P.D: tal y como está el patio, ¡a lo mejor incluso me olvido!

Si alguna vez

te dije que no podía vivir sin ti olvídalo, porque es mentira. Si alguna vez te prometí que estaría aquí siempre: ya ves, he cerrado la puerta. Si alguna vez vuelves y me dices que echas de menos los buenos tiempos, yo te diré que el tiempo no existe, que es un invento humano. Si alguna vez crees recordar lágrimas en mis ojos, si alguna vez vuelves a ver el temor de la duda, no te preocupes, será sólo apariencia. Si alguna vez crees haberme fallado, y vienes a pedirme perdón, no te disculpes, las personas se quedan atrás por alguna razón. Si alguna vez te dije que me sentía caer en el vacío, no te sientas culpable, el vértigo es una sensación agridulce que siempre he querido probar.  

Si alguna vez te crees lo que escribo ya puedes despertar de tu sueño: esto es pura literatura, e o poeta é um fingidor.




P.D: Gracias a Nirei por alentarme a 
escribir poesía cruda y sincera. 
Aunque no sea poesía. 
Y aunque sea imposible ser sincera.

6 de mayo de 2012

A veces

Las noches son para quien no tiene miedo 
de mirarse al espejo -comprobando-
el paso del tiempo.
Las noches son para quien no teme
que al amanecer le suceda -exactamente-
otro día.
Las noches son para quien no las vive solo
y sabe que al día siguiente alguien -quien sea-
le espera.

Las noches son para los valientes
que se atreven en las calles desoladas.
Las noches son para los arrogantes
Las noches son para los imbéciles
Las noches son para quien todavía cree
Las noches son para quien espera
Las noches son para quien se inspira
Las noches son para quien las quiera.

- Yo les regalo las mías
porque admito ser una cobarde
y porque no creo en el tiempo.
No creo en el pasado.
No creo en el futuro.
Creo en un presente, largo y extenso.
 así que:
-no espero-
 Nada.
De nadie.
Y no creo
en promesas, ni tampoco
en palabras
ni en versos
que nunca llegué a pronunciar.

21 de abril de 2012

Chorradas.


I want to vomit my soul in every line

and tear my heart apart with every word

because nothing in this world worths my dead

but the poetry, my goddess, itself.

26 de marzo de 2012

On a rainy day.

No daría un duro por mi vida
porque ya no vale nada.

No cierro ya las persianas por las noches
porque la luz no me molesta, me da alas.

No entiendo el calor de los abrazos
que voy robando a los desconocidos.

No veo caras en su rostros
tan sólo la salida para mis miedos escondidos.

No sé escribir palabras coherentes
en grandes espacios en blanco que me atrapan.

No juego ya a cogerte de las manos
porque ni siquiera consigo retener tus dedos que se escapan.

No busco otros infinitos
porque mi horizonte se estrecha sin tu sombra.

No rescato ahora las estrellas
aunque se caigan y me guíen en forma de alfombra.

No escombro mi alma ni un día más
porque espero ya a Caronte con su barca.

No quiero más intentos frustrados
sólo quiero dejar de ahogarme en esta charca.

No daría un duro por mi vida
porque ahora que te has ido no vale nada.

Las tardes de lluvia me recuerdan a ti
porque aunque haga varios años que ya no vuelves
sé que sigues estando muy cerca
y de algún modo, cuidándome.

17 de marzo de 2012

Wishlist.

Una de esas noches blancas y relucientes, protagonizadas por la luna nueva, orgullosamente esférica. Él iba delante, conocía mejor el camino y así yo sólo tenía que concentrarme en seguir sus pasos, huella con huella, calcar sus pisadas, y todo estaría en orden. No era necesario puesto que estábamos en una amplia explanada, pero era también un juego divertido.
La excitación iba creciendo a medida que avanzábamos, mi corazón palpitaba alegre, como dando saltitos, para acompañar a modo percutivo nuestra pequeña expedición nocturna. Susurraba la brisa del verano, en las costas del Atlántico, inconfundible. 
Encontramos un buen lugar donde echarnos, y así, cabeza contra cabeza, esperamos en la hierba húmeda. Ya faltaba poco.
No era la primera vez que veía una lluvia de estrellas, pero esta estaba siendo particularmente impresionante. Quizás porque nunca había estado quieta, tumbada, observando, dejando que se me cayeran esos trocitos de universo, de vida, de ser, encima. Pedí un deseo. Pedí ese deseo mil veces más, todas cuantas estrellas cayeron aquella noche sobre la campiña.
Sabía con antelación que no se iba a cumplir, porque las estrella fugaces no tienen poderes mágicos, como la lógica dicta, pero la carga simbólica era tan grande que reprimí alguna lágrima que se quería escurrir por mis mejillas. 
Lo que ocurriese a partir del momento en que volvimos a ponernos en pie y buscamos el sendero de vuelta a la civilización sería cuestión del azar, pero en lo más hondo de mí sabía que alguno de aquellos itinerantes puntos de luz se había llevado bien lejos mi pequeño deseo, y tal vez tuviese la generosidad de cumplirlo en algún lugar del vasto universo. Entonces, aunque estuviese a miles de años luz, yo sabría que se habría hecho realidad porque mi corazón se llenaría de calor y se sentiría de nuevo como en casa.

16 de marzo de 2012

Troublesome mind.


Just take a look at the sky above
and feel guilty because you can't
-in any way-
turn as happy as the sun turned a few seconds ago
and feel a little cold
as the sunbeams avoid the road you're standing on

Trying to persuade yourserlf to be realistic
seems to be useless as time keeps on going by
and your mind, still obstinate, loves to remind
memories that fell in
-fortunately-
the deepest well of your soul

But don't panic! -not yet-
because it can become worst:
when the night strikes back with its darkness
and the feeling of solitude can be found
between the pleats of your bed sheet
there will be that shadow
that won't allow you to sleep until
you have cried the very last tear of your troublesome mind

Punkt, Punkt, Punkt, ich mag kein Punkt

29 de febrero de 2012

Bajo tierra.

Dedicado a aquella Lucy que un día dejó de ser. Fue un día apenas conocido para unos pocos, y que tan sólo obró diferencia en W.W.


Lucy, brilla tu luz a lo lejos
en las orillas de un celeste espejo
que guarda tus deliciosos miembros,
- convertidos ahora en polvo para siempre -
y que esconde el tibio corazón
que antes sostuve con mis manos
cuando las noches aún eran claras
y los días se teñían de vana esperanza.

Odio tus luces y el brillo, querida,
quiero tormentas, quiero lluvias,
quiero una niebla inmensa que cubra las calles
-lo mismo que cubre la fría tierra tu cuerpo-
y que la rabia se transforme en truenos
y la memoria en relámpagos
- nítidamente fugaces, incorpóreos -
y que mi corazón, el que antes sostuviste con tus manos,
pueda al fin vestirse de este agua
que limpia los pozos y las grietas
de los edificios que un día habitamos.

Terrestres son tus restos
mientras viva yo bajo tu techo, 
y condeno que no haya espíritu en vida
- ni alma en penitencia -
que conozca una flor tan bella
como la violeta que bebía de tu boca.

¿Dónde está tu calor, Lucy,
dónde está tu piel? 
Dónde escondes tus secretos, 
dónde te dejo de querer.

23 de enero de 2012

Mendel el de los libros o cómo recuperar la fé.

Hoy después de mucho tiempo voy a haceros una confesión muy personal: me he enamorado.
Voy a ser más exacta: me he reenamorado. Y a partir de aquí, lo que sigue, es la más pura verdad (y espero que no sirva de precedente).

Todo comenzó hace tiempo, unos cuantos años atrás, yo era una adolescente que iba de acá para allá, sin un rumbo demasiado definido, pero siempre navegando hacia adelante, faltaría más. Así, yo sabía que lo mío eran las humanidades, pero, ¿qué más? ¿qué rama? ¿a qué dedico toda mi vida universitaria y, con un poco de suerte, laboral? Pues bien, yo en principio quería hacer Historia del Arte. Era bonito. Y parecía suficiente para llenar todo una vida. Pero un buen día, una persona "C" me miró de arriba abajo con ojos extrañados y me espetó que no, que obviamente lo mío era la filología, y además no albergaba ninguna duda de ello. ¿Filología? De buenas a primeras aquello no sonaba demasiado bien. A decir verdad, me sonaba bastante aburrido.

Mi último año de instituto consistió en decidir qué hacer con mi vida: obviamente, había una puerta abierta al equívoco, nadie es perfecto, pero seamos sinceros, ¿quién quiere equivocarse con una decisión tan importante?. Hice un balance. Me dije: "es cierto. La literatura es tu pasatiempo favorito. Aprender idiomas y contrastar tus conocimientos de gramática es a lo que dedicas buena parte de tu tiempo libre. Se te da bien y te gusta." No estaba muy convencida.

Y esta es la realidad: mi relación con la filología, aún a día de hoy, acabando los exámenes del primer cuatrimestre del segundo año de la carrera (¡sin comerlo ni beberlo, me estoy acercando a la mitad!) es una relación de amor-odio. Confieso que hay días que llego a la facultad y me pregunto qué narices hago allí. Otros días miro mis apuntes, o hago memoria de lo que tengo que hacer para clase y me pregunto si esto es realmente a lo que quiero dedicar mi vida. No lo sé. No lo he sabido nunca. No sé si lo voy a saber algún día. Y no os voy a mentir. He pensado más de una vez en dejarlo. Y alguna lo he pensado muy seriamente (si no fuera porque el plazo estaba cerrado, a estas alturas de año en 2011 habría cometido la locura de cambiarme a Filosofía. Quién sabe cómo habría salido aquello). 

Pero lo más importante, sin duda alguna, no son los momentos en los que sientes que tienes tu vida cogida con las manos pero no sabes muy bien qué tienes que hacer con ella. Los momentos más importantes son los que me recuerdan porqué la filología es mi sitio. Es mi manera de ver la vida. Es mi vida. Algunas veces bastaba una clase de griego traduciendo a Safo de Lesbos para recordarme que poder leer a una de las grandes de la literatura universal en su versión original y no tener ningún problema para entenderla es algo casi necesario para mi. Otras veces, un buen profesor, "V", (peculiar, pero bueno al fin y al cabo) parecía tener encomendada la tarea de disuadirnos de nuestras ideas anti-filológicas, y he estado al borde de las lágrimas en alguna clase pensando en lo idiota que hubiera sido por mi parte no haber entrado allí nunca y haberme perdido las mil y una razones que este señor era capaz de decir para amar su profesión, que será la mía en un futuro. Una vez bastó con ver El club de los poetas muertos, que si bien su trama no me dice demasiado, me recordó el poder que tiene la literatura en mi vida y que mi alma es alma de poeta (mediocre y poco fructífera, pero poeta al fin y al cabo). Esta vez ha sido Mendel el de los libros de Stefan Zweig.

No creo que nadie que no ame tanto la literatura y la filología como yo pueda entender del todo esta novelita de Zweig. Y ojo, no quiero que se entienda que menosprecio a nadie. Pero así como yo misma acepto y valoro que haya gente que viva con un amor sobrehumano a la música y a la composición musical (por ejemplo), pero como no es mi caso, probablemente ante un testimonio de este tipo de vida no pueda llegar a comprenderlo del todo (y en definitiva, que cada loco con su tema). Así, Zweig escribe sobre la Primera Guerra Mundial, sobre la guerra en general y su efecto devastador, sobre la fría humanidad, sobre rusos, judíos y campos de concentración. Pero para mi, sobre todo, se trata de un amante de la literatura escribiendo una novela acerca de un amante de la literatura destinada a los amantes de la literatura. Esto es así, su prosa, deliciosa, me ha recordado que la literatura, los libros pueden ser los pilares de una vida, que pueden construir mente y memoria, que sin ellos me pierdo, que si no estuviese en este camino algo dentro de mi no podría descansar en paz buscando su verdadero hogar. Me ha recordado que a pesar de todas las dudas que me asaltan, y las que (estoy segura) lo harán en un futuro no muy lejano, este es mi sitio, soy bibliófila, soy filóloga, y a pesar de que a veces diga lo contrario, en el fondo nunca me arrepentiré. 

Me ha reenamorado y sólo puedo añadir un gracias, no sé muy bien a qué, si al destino, al karma o a alguna clase de dios místico, gracias por dejar que esta sensación de plenitud, de cosquilleo interior se cuele de vez en cuando en mi vida y me diga "tranquila, ahora estás donde tienes que estar" y que lo único que me quede por hacer sea disfrutarlo, porque es todo un privilegio poder dedicarme a aquello que de verdad me llena.

20 de mayo de 2011

Bienvenu.


Bienvenido al vacío
de las palabras huecas
que se apoderan de mi mente.

                   Bienvenido al terror 
                de mi cerebro incapaz
               de encontrar estructuras sintácticas
                  funcionales.

              Bienvenido a la sensación de pérdida                
             al buscar y rebuscar              
        y no encontrar la palabra que encaja             
            en estos parámetros.                  

Bienvenido a la impotencia.
Bienvenido al miedo.
Bienvenido a mi.


Gracias a Nirei por la idea en cuanto a la disposición de las estrofas y los versos en el espacio (:

Un día la vida dejará de ser suficiente
en este triste escenario,
cuando el telón caiga frente a mis pies
mientras yo todavía pronuncio las últimas palabras
de mi despedida.

22 de marzo de 2011

Focus.

Me lavo los pies.
Así, así, con cuidado. Están muy sucios. Ya he llegado a casa, por fin. 
Me desvisto.
Poco a poco: ahora un brazo, ahora el otro. Dile "adiós" a tus vestidos de colorines y a tus chaquetas color miel.
Aquí, dentro, no te hacen falta.
Me desnudo de la piel.
Así, poco a poco: ahora una pierna, ahora la otra. Ya no la quiero, tampoco. Creo.
Date la vuelta.
No mires a nada más. Y que no se te olvide la correspondencia.
Entre un montón de facturas impresas en papel gris:

"Postdata: Poesía eres tú"

Curioso. Yo no había preguntado.
Olvídalo, volvamos a enfocar lo que importa. Vuelvo a enfocarme a mi (enfócate tú a ti).
¿Y ahora qué?
No, ahora nada.

P.D: Los márgenes del texto están justificados, que conste en acta.

Déjame vivir contigo en primavera III

Que ya no sé cómo decirle
que no me ilumina, que no me inspira,
pero es que es una luz: es una maldita luz
que me persigue por las paredes grises,  
y me encuentra siempre entre ventanas y rendijas,
pero no puedo hablarle, 
ni puedo gritarle, tampoco
porque es una luz, es una maldita luz, 
y no me escucha,
                                            ni puede,
                                                                      (ni quiere);
No tengo tampoco qué decirle
ni qué gritarle
porque no puede escucharme,
sólo quemarme -un poco más-
hasta que todo desaparece, 
combustible. 

Ya sólo quedo yo
                                            quieta
                                                                      (en silencio)
dormida.

Putas estrellas.
Puta luz.
Puto Whitman.
Puta tú.

"Que me apago yo también, si hace falta, -le digo- sabes que
cuando todo brota,
cuando todo brilla,
cuando todo renace, yo sigo atrás; sabes que
al revés, como siempre, yo pierdo si tú ganas,
yo callo si tú dices,
yo perezco si tú floreces,
y lo haces sin pudor, siempre, siempre que puedes."

Maldita seas tú por siempre, maldita.
Maldita, tú, por volver eternamente, girando,
maldita por odiarme, tú,
y maldita por ser hermosa, estando viva.

2 de marzo de 2011

Les choses importants.

<-Il y a des millions d'années que les fleurs fabriquent des épines. Il y a de millions d'années que les moutons mangent quand même les fleurs. Et c'est ne pas serieux de chercher à comprendre pourquoi elles se donnent tant de mal pour se fabriquer des épines qui ne servent jamais à rien? Ce n'est pas important la guerre des moutons et des fleurs? Ce n'est pas plus serieux et plus important que les additions d'un gros Monsieur rouge? Et si je connais, moi, une fleur unique au monde, qui n'existe nulle part, sauf dans ma planète, et qu'un petit mouton peut anéantir d'un seul coup. comme ça, un matin, sans se rendre compte de ce qu'il fait, ce n'est pas important ça! 
Il rougit, puis reprit:
- Si quelqu'un aime une fleur que n'existe qu'à un exemplaire dans le millions et les millions d'étoiles, ça suffit pour qu'il soit hereux quand il les regarde. Il se dit: 'Ma fleur est là quelque part...' Mais si le mouton mange la fleur, c'est pour lui comme si, brusquement, toutes les étoiles s'éteignaient! Et ce n'est pas important ça!>

"- Hace millones de años que las flores fabrican espinas. Y hace millones de años que los corderos se comen, de todos modos, las flores. ¿Y no es serio tratar de comprender porqué las flores se esfuerzan en fabricar unas espinas que no sirven para nada? ¿No es importante la guerra de los corderos y las flores? ¿No es más serio y más importante que las sumas de un señor gordo y rojo? Y si yo conozco una flor única en el mundo, que no existe en ningún lado a excepción de mi planeta, y que un corderito puede acabar con ella de un solo golpe, así, una mañana, sin darse cuenta de qué es lo que hace, ¡no es eso importante!
Se ruborizo y continuó:
- Si alguien ama una flor de la que solo hay un ejemplar en los millones y millones de estrellas, le basta para hacerle feliz mirarlas. Y decirse 'Mi flor está ahí, en algún lado...' ¡Pero si un cordero se come la flor, es como si para él, de repente, se apagasen todas las estrellas! ¡Y no es esto importante!"


En mi opinión, uno de los pasajes más emotivos y bellos de Le Petit Prince, de Antoine de Saint-Exupéry, obra cortita que recomiendo encarecidamente. Como de costumbre, la traducción es mía, y sois libres de objetar, remendar o corregir cualquier cosa en los comentarios.

14 de febrero de 2011

Going adrift

Once upon a time
I was the greatest sailor all over
the wild oceans
and I used to chase beautiful mermaids
that I used to call -oh, yes, I called them-
'dreams'.

Here and there,
steering my grand ship,
reaching shores,
those I'll never see again,
and wandering through unknown seas
I got to understand my own self
as any of you won't ever expect.

But now this old seaman is
wasting this time of his looking after a good Scotch
and he is -still-
remembering those things,
little precious things,
that could have been
but never were.

8 de febrero de 2011

Métrica: el ritmo. Segunda parte.

¡Buenas noches! Esta es la segunda parte de este post que trata sobre métrica.

Ahora que hemos visto los diferentes pies métricos, creo conveniente destacar que por lo que he visto en las clases en la facultad, lo habitual es clasificar sencillamente en dos grupos: versos yámbicos, cuyo acento axial cae en sílaba par y versos trocaicos, en dónde el acento axial está en sílaba impar.

Vamos a ver entonces la constitución rítmica de los versos, diferentes tipos de acentos:

- El acento axial: Es el más importante del verso. Este acento es obligatorio y necesario, siempre lo vamos a encontrar. Se trata del último acento de un verso. En la métrica española recae en la penúltima sílaba métrica del verso, por las siguiente razones*: si un verso acaba en palabra paroxítona, el último acento estará en la penúltima sílaba de esta; si acaba en palabra oxítona, como sabemos, se añade una sílaba métrica, así que la última acentuada será la penúltima y si acaba en palabra proparoxítona se elimina una sílaba métrica, así que nuevamente el último acento del verso estará en la penúltima sílaba métrica. Este acento determina si el verso es yámbico o trocaico, recayendo sobre sílaba par para los yámbicos, e impar para los trocaicos. (Tened en cuenta que las sílabas se cuentan desde la izquierda).

- El acento rítmico: Este acento está en comunión con el acento axial, en un verso yámbico, los acentos rítmicos caen en sílaba par, y si el verso es trocaico, en sílaba impar.

- El acento extrarrítmico: Este acento es el contrario al rítmico, es decir, si estamos ante un verso yámbico, el acento extrarrítmico es aquel que caiga en sílaba impar, y si estamos ante un verso trocaico, el acento extrarrítmico estará en sílaba par.

- El acento antirrítmico: Este acento supone una ruptura en el ritmo del verso, se sitúa inmediatamente anterior a un acento rítmico.

Vamos a ver algunos ejemplos:

en - vá -no_a - me - ná - zas -muér - te
1       2      3       4      5      6      7       8
Así pues, 7 es el acento axial de este verso, trocaico, que tiene además un acento rítmico en 5 y un acento extrarrítmico en 2.

se - vuél - va, - mas - tú - y_é - llo - jún - ta - mén - te
1      2       3      4        5      6       7     8    9    10    11
Aquí tenemos en verso yámbico con acento axial en 10, tres acentos rítmicos en 2, 6 y 8 y un acento antirrítmico justo antes de 6, el 5. Aprovecho este verso para recordar que en español, los adverbios en "-mente" tienen dos sílabas tónicas, "men" y conservan la tónica de la palabra de la que derivan (en este caso, "jun").

Jugando con la distribución de los acentos versales tenemos una serie de paradigmas de versos de diferentes metros, vamos a verlo:

- El pentasílabo adónico: sus acentos rítmicos recaen en 1 y 4:
 mi recuerdo

- El endecasílabo enfático: sus acentos rítmicos recaen en 1, 6 y 10:
mientras el corazón y la cabeza

- El endecasílabo heroico: con acentos rítmicos en 2, 6 y 10:
después de tanta furia y tanta pena

- El endecasílabo melódico: con acentos rítmicos en 3, 6 y 10:
no era gloria del sol; mas parea

- El endecasílabo sáfico: con acentos rítmicos en en 4, 8 y 10
dulce vecino de la verde selva
Con su variante, el sáfico francés, que tiene sus acentos en 4, 6 y 10:
la primavera verde todaa

- El endecasílabo de gaita gallega, con acentos en 1, 4, 7 y 10 (este me gusta especialmente, está muy vivo):
Pues otra vez de la bárbara guerra

Como último punto, en la entrada anterior sobre ritmo puse de ejemplo un verso de Rubén Darío, el siguiente: 
Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda
Como veis, es un verso de arte mayor y que podemos (debemos) dividir en dos partes, hemistiquios: "ínclitas razas ubérrimas/sangre de Hispania fecunda". En este tipo de versos analizamos cada hemistiquio por separado, métrica y rítmicamente. En este caso, tenemos dos hemistiquios octosílabos (el primero tiene nueve sílabas gramaticales pero le restamos una sílaba métrica ya que acaba en palabra proparoxítona) con idéntico esquema rítmico (1, 4 y 7). Se denomina cesura a la pausa que hay entre los hemistiquios.

*Las razones enumeradas es la conocida ley de Mussafia.

Y en fin, creo que con esto podemos finalizar las nociones sobre el ritmo y los acentos de un verso. 

The Fall

Estas palabras mías

se van escurriendo

como las gotas

de un cristal

empañado

bajo la

lluvia

fría


ellas

huyen

igual que

se escapa de

mis manos vacías 

una vida mía e inútil

cuando tú no estás aquí

para ayudarme a sujetarla.

7 de febrero de 2011

Métrica: el ritmo.

Bueno, me decido por fin a escribir una nueva entrada, hoy, dedicada a un poco de teoría sobre métrica. Desde que leí Métrica española, un manual completo y fácil de leer y entender de Antonio Quilis, me rondaba en la cabeza hacer una entrada de este estilo (y también una serie de prácticas compositivas, pero eso es otra historia), y hoy, de una vez por todas, he sacado un poco de tiempo y ganas.

El tema que voy a tratar es el ritmo de intensidad (acento) en la métrica española. Este ritmo procede y toma su terminología del ritmo de la poesía grecolatina, que no era de intensidad sino de cantidad. Vamos a dedicarle unas líneas a esta diferencia.

La poesía grecolatina construye sus versos según la cantidad que tengan sus sílabas, que pueden ser breves o largas*. En cambio, en la lengua española no hacemos diferenciación entre sílabas largas o breves, así que obviamente, no parece demasiado productivo basar el ritmo de nuestros versos en algo que no existe en nuestra lengua. Este ritmo según cantidad grecolatino se "tradujo" en un ritmo de intensidad, es decir, un ritmo en el que se la da prioridad al acento fónico de las sílabas y no a su cantidad.

Otros conceptos que sería adecuado introducir antes de enumerar los diferentes ritmos versales y los acentos de intensidad que nos encontramos en la métrica española son los de tónico, átono, grupo acentual y palabras tónicas y átonas. Mucho de esto se supone que forma parte de la educación básica de un alumno de la E.S.O., pero más vale prevenir que curar.

Tónico y átono son sencillamente, acentuado y no acentuado respectivamente. Lo entendemos, por ejemplo, en cuanto a sílabas, palabras, etc. Por ejemplo, en la palabra "bolígrafo", todas sus sílabas "bo-lí-gra-fo" son átonas, a excepción de "lí", que es tónica. 
El grupo acentual es un grupo de tres a cinco sílabas subordinadas a un acento principal. Con esto entran las ideas de palabras tónicas y palabras átonas. Las palabras tónicas son aquellas clases de palabras cuyo acento va a imponerse, estas son sustantivos, adjetivos, verbos, adverbios, pronombres tónicos, indefinidos, posesivos demostrativos y numerales. Las palabras átonas, en cambio, son aquellas que van a subordinar su acento a los acentos de las palabras que las acompañen, y estas son la gran mayoría de conjunciones y preposiciones, el artículo indeterminado, pronombres átonos y adjetivos posesivos a grandes rasgos, saltándome alguna clase y alguna que otra excepción que tampoco creo indispensables.

Sabiendo esto, veamos los pies métricos de nuestra poesía, es decir, los diferentes tipos de ritmo acentual: yámbico y trocaico, los más comunes, y dáctilo, anfíbraco y anapesto.

- Yámbico: su esquema es _ /, es decir, la intensidad del primer grupo acentual del verso cae sobre la segunda sílaba métrica. en métrica grecolatina se corresponde con el esquema u_, sílaba breve seguida de sílaba larga.

la-lúz,|las-vé-gas,|el-már|O-ce-á-no**

- Trocaico: su esquema es _, la intensidad del primer grupo acentual del verso cae sobre la primera sílaba métrica, su correspondiente grecolatino es _u.

ím-pio|so-ña-dór|del-ó-ro***

Estos dos pies, los más comunes, son más fácilmente reconocibles del siguiente modo: teniendo en cuenta que el ritmo yámbico lleva su acento versal en sílaba par (segunda posición) y el trocaico en sílaba impar (primera posición), podemos conocer el ritmo del verso atendiendo al lugar que ocupa su última sílaba tónica (que en métrica española, por unas cuestiones que quizá trate algún día, suele ser en la penúltima sílaba, tendencia al paroxitonismo), de modo que si es una sílaba par, estamos ante un verso de ritmo yámbico, y si es sílaba impar estamos ante un verso trocaico.

- Dáctilo: su esquema es / _ _, la intensidad del grupo acentual se sitúa dos puestos antes de terminar el grupo, correspondiente en poesía grecolatina a _uu.

ín-cli-tas|rá-zas|u-bé-rri-mas****

- Anfíbraco: su esquema es _ / _, correspondiente al grecolatino u_u.

ves-tír-me|de-vi-vír

- Anapesto: su esquema es _ _ /, correspondiente al grecolatino uu_.

ya-quea-sí|me-mi-ráis,|mi-rád-me|al-mé-nos

Como se me hace un poco tarde, dejo para una segunda entrada el tema de los acentos versales y algunos tipos especiales de versos según la colocación del acento. Espero que os haya servido o al menos haya despertado vuestra curiosidad sobre un tema un tanto abandonado de la métrica española.

*La idea de mora, que ya comenté en algún otro post, es, como cabe esperar, fundamental en este tema de la cantidad silábica en griego clásico y latín.
**Acentúo las sílabas tónicas de cada grupo acentual (separados por barras | ), destaco que "Oceano"no lleva acento gráfico en la "e" en este verso, así que convertimos esta palabra proparoxítona en paroxítona, acentuada en "a".
***De nuevo la acentuación cambiada por el autor, en lugar de "impío" encontramos "ímpio".
****..sangre de Hispania fecunda, es el primer hemistiquio de este verso de Rubén Darío. No lo puse como ejemplo entero para no liarnos con cesuras y pausas versales.

P.D.: hace ya unos cuantos días me dediqué a justificar el texto de todos los posts del blog, ¡cuánto más bonito y ordenado está ahora!