8 de febrero de 2011

Métrica: el ritmo. Segunda parte.

¡Buenas noches! Esta es la segunda parte de este post que trata sobre métrica.

Ahora que hemos visto los diferentes pies métricos, creo conveniente destacar que por lo que he visto en las clases en la facultad, lo habitual es clasificar sencillamente en dos grupos: versos yámbicos, cuyo acento axial cae en sílaba par y versos trocaicos, en dónde el acento axial está en sílaba impar.

Vamos a ver entonces la constitución rítmica de los versos, diferentes tipos de acentos:

- El acento axial: Es el más importante del verso. Este acento es obligatorio y necesario, siempre lo vamos a encontrar. Se trata del último acento de un verso. En la métrica española recae en la penúltima sílaba métrica del verso, por las siguiente razones*: si un verso acaba en palabra paroxítona, el último acento estará en la penúltima sílaba de esta; si acaba en palabra oxítona, como sabemos, se añade una sílaba métrica, así que la última acentuada será la penúltima y si acaba en palabra proparoxítona se elimina una sílaba métrica, así que nuevamente el último acento del verso estará en la penúltima sílaba métrica. Este acento determina si el verso es yámbico o trocaico, recayendo sobre sílaba par para los yámbicos, e impar para los trocaicos. (Tened en cuenta que las sílabas se cuentan desde la izquierda).

- El acento rítmico: Este acento está en comunión con el acento axial, en un verso yámbico, los acentos rítmicos caen en sílaba par, y si el verso es trocaico, en sílaba impar.

- El acento extrarrítmico: Este acento es el contrario al rítmico, es decir, si estamos ante un verso yámbico, el acento extrarrítmico es aquel que caiga en sílaba impar, y si estamos ante un verso trocaico, el acento extrarrítmico estará en sílaba par.

- El acento antirrítmico: Este acento supone una ruptura en el ritmo del verso, se sitúa inmediatamente anterior a un acento rítmico.

Vamos a ver algunos ejemplos:

en - vá -no_a - me - ná - zas -muér - te
1       2      3       4      5      6      7       8
Así pues, 7 es el acento axial de este verso, trocaico, que tiene además un acento rítmico en 5 y un acento extrarrítmico en 2.

se - vuél - va, - mas - tú - y_é - llo - jún - ta - mén - te
1      2       3      4        5      6       7     8    9    10    11
Aquí tenemos en verso yámbico con acento axial en 10, tres acentos rítmicos en 2, 6 y 8 y un acento antirrítmico justo antes de 6, el 5. Aprovecho este verso para recordar que en español, los adverbios en "-mente" tienen dos sílabas tónicas, "men" y conservan la tónica de la palabra de la que derivan (en este caso, "jun").

Jugando con la distribución de los acentos versales tenemos una serie de paradigmas de versos de diferentes metros, vamos a verlo:

- El pentasílabo adónico: sus acentos rítmicos recaen en 1 y 4:
 mi recuerdo

- El endecasílabo enfático: sus acentos rítmicos recaen en 1, 6 y 10:
mientras el corazón y la cabeza

- El endecasílabo heroico: con acentos rítmicos en 2, 6 y 10:
después de tanta furia y tanta pena

- El endecasílabo melódico: con acentos rítmicos en 3, 6 y 10:
no era gloria del sol; mas parea

- El endecasílabo sáfico: con acentos rítmicos en en 4, 8 y 10
dulce vecino de la verde selva
Con su variante, el sáfico francés, que tiene sus acentos en 4, 6 y 10:
la primavera verde todaa

- El endecasílabo de gaita gallega, con acentos en 1, 4, 7 y 10 (este me gusta especialmente, está muy vivo):
Pues otra vez de la bárbara guerra

Como último punto, en la entrada anterior sobre ritmo puse de ejemplo un verso de Rubén Darío, el siguiente: 
Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda
Como veis, es un verso de arte mayor y que podemos (debemos) dividir en dos partes, hemistiquios: "ínclitas razas ubérrimas/sangre de Hispania fecunda". En este tipo de versos analizamos cada hemistiquio por separado, métrica y rítmicamente. En este caso, tenemos dos hemistiquios octosílabos (el primero tiene nueve sílabas gramaticales pero le restamos una sílaba métrica ya que acaba en palabra proparoxítona) con idéntico esquema rítmico (1, 4 y 7). Se denomina cesura a la pausa que hay entre los hemistiquios.

*Las razones enumeradas es la conocida ley de Mussafia.

Y en fin, creo que con esto podemos finalizar las nociones sobre el ritmo y los acentos de un verso. 

3 comentarios:

Nirei dijo...

Volveré más tarde a leerme este, ahora mismo no tengo la cabeza.

El cacófono impertinente dijo...

La entrada es bastante interesante. Mi duda recae en por qué el acento axial (yo lo conozco como acento estrófico) tiene siempre que estar en la penúltima sílaba. ¿Qué son esas razones de Mussafia? No encuentro mucho por la red.

Sui Greene dijo...

Efectivamente, acento axial y acento estrófico se refieren a lo mismo, y en cuestiones de métrica española siempre cae en penúltima sílaba (ojo, sílaba métrica), por la ley de Mussafia. Según esto, tenemos que:
- Por una parte, a los versos oxítonos (ergo, los que acaban en palabra aguda) se les suma una sílaba métrica más:
¡Qué pro-ba-ble+e res ! 6+1 [así que "tú" es penúltima sílaba métrica]
- Los versos paroxítonos, los que acaban en palabra llana, no sufren cambios:
Si los o-jos me di-cen 7 [y por supuesto, la última sílaba acentuada es la penúltima sílaba métrica, "di"]
-Y por último, a los versos proparoxítonos, los que acaban en palabra esdrújula, se les resta una sílaba:
su nue-vo ser, que-rién-do-se 8-1 [nuevamente, la última sílaba acentuada es la penúltima métrica]
Si tu pregunta quizás es porqué seguimos la ley de Mussafia, si no recuerdo mal, en el Manual de métrica española, Quilis lo explica bastante bien, y en resumidas cuentas se trata de que los versos oxítonos acaban con tanta fuerza que acústimamente equivale a percibir un verso con una sílaba métrica más, y a los versos proparoxítonos les ocurre todo lo contrario, el último acento está tan retraído que las últimas sílabas tienen muy poca fuerza y acústicamente equivale a un verso con una sílaba menos.
Espero que esto te sirva de ayuda.