22 de marzo de 2011

Déjame vivir contigo en primavera III

Que ya no sé cómo decirle
que no me ilumina, que no me inspira,
pero es que es una luz: es una maldita luz
que me persigue por las paredes grises,  
y me encuentra siempre entre ventanas y rendijas,
pero no puedo hablarle, 
ni puedo gritarle, tampoco
porque es una luz, es una maldita luz, 
y no me escucha,
                                            ni puede,
                                                                      (ni quiere);
No tengo tampoco qué decirle
ni qué gritarle
porque no puede escucharme,
sólo quemarme -un poco más-
hasta que todo desaparece, 
combustible. 

Ya sólo quedo yo
                                            quieta
                                                                      (en silencio)
dormida.

Putas estrellas.
Puta luz.
Puto Whitman.
Puta tú.

"Que me apago yo también, si hace falta, -le digo- sabes que
cuando todo brota,
cuando todo brilla,
cuando todo renace, yo sigo atrás; sabes que
al revés, como siempre, yo pierdo si tú ganas,
yo callo si tú dices,
yo perezco si tú floreces,
y lo haces sin pudor, siempre, siempre que puedes."

Maldita seas tú por siempre, maldita.
Maldita, tú, por volver eternamente, girando,
maldita por odiarme, tú,
y maldita por ser hermosa, estando viva.

2 comentarios:

Nirei dijo...

Adoro el final o_o

En general me gusta mucho. :3

Jack H. Miller dijo...

Peroperoperopero Suzyyy *_____* esto es una genialidad!