8 de mayo de 2012

Promises, promises

Voy a escribirte un soneto
para que lo leas y pienses
lo estúpida que soy escribiéndote sonetos.
Pero voy a ser sincera:
nunca me has inspirado nada bueno.
Así que voy a escribirte un soneto
y vamos a regocijarnos en los buenos tiempos,
si es que algún día los hubo,
y así yo puedo redimir el pecado
de no haberte escrito ninguna palabra
y de no haberte cantado ningún verso.

Voy a escribirte un soneto
porque nunca he escrito un soneto.
Así que escribiré algo que nunca he escrito
para un lector que nunca me ha leído
esperando algo que nunca ha ocurrido.


P.D: tal y como está el patio, ¡a lo mejor incluso me olvido!